lunes, 16 de agosto de 2010

El tigre de Esnapur/La tumba india

La esclava de Shiva

En 1959 Fritz Lang rodó de nuevo en Europa tras una larguísima estancia en Hollywood. Lang tuvo que salir por pies de Alemania en el año 1939 huyendo de Hitler. Se cuenta que el Führer le había echado el ojo para convertirlo en el cineasta del régimen y nada más enterarse el director de Metrópolis hizo la maleta y huyó

Veinte años después rodó en Alemania el díptico El tigre de Esnapur y La tumba india. Dos obras maestras del cine de aventuras, género que abordaba por primera vez, y con las que se despediría del cine para siempre.

Vamos a poner los carteles español, italiano y alemán, de ambas películas, en total, seis. He escogido los que me han parecido más bonitos e ilustrativos. Tres obras maestras del cartel, dignos anunciantes de dos insuperables obras maestras del cine de aventuras, dirigidas por el genial Fritz Lang. El

Los vídeos que se acompañan, de la bellísima Debra Paget, con el sensual baile hindú ante la diosa Shiva, ha quedado y quedará para siempre en la retina de todos los espectadores de todas las generaciones habidas y por haber.


martes, 27 de julio de 2010

La dolce vita


Dulce decadencia

En 1960 Fellini escandalizó a medio mundo y admiró al otro medio. Su película La dolce Vita causó una gran conmoción en el festival de Cannes, donde se alzó con la Palma de Oro.


La Iglesia puso el grito en el cielo (dónde, si no) y la calificó de obscena. Muchos países se negaron a estrenarla y, por supuesto, en España estuvo prohibidísima, no ya durante la dictadura, sino que esa prohibición duró hasta 1980, año en que se estrenó en nuestro país. Habían pasado cinco largos años desde la muerte del dictador.

Vamos a poner aquí carteles de España, Italia y Francia y vamos a ver un montaje realizado con una de tantas y tantas secuencias memorables. La música no es la original, pero creo que está muy bien puesta y respeta la duración de la secuencia. Hay algún inserto del personaje de la Sagharina, que pertenece a 8 y 1/2.



Desde luego, la secuencia es un verdadero hallazgo reflejando la decadencia de una sociedad absolutamente idiotizada que se pavonea exhibiendo su decadencia. Abajo Anitona en todo su esplendor.

sábado, 10 de julio de 2010

El coleccionista


Sólo mía

El coleccionista fue toda una sensación en el cine de mediados de los sesenta. William Wyler sorprendía y asombraba público y crítica con una película que rompía con todos los postulados de su anterior cine.
Cuando ya era directamente tachado de anquilosado y de mantenerse a base de repetir los códigos de un cine ampuloso, afectado y de acartonada espectacularidad, todo anticuado y “pasada de moda”, irrumpe en el Festival de Cannes con El coleccionista.


Demostró que podía hacer un cine “moderno” y que era capaza de codearse con los mejores cultivadores del llamado “free cinema”. A Tony Richardson, Carel Reisz o John Schlesinger, les salía un competidor inesperado en donde menos se podían imaginar.


Basada en una obra teatral de John Bowles, El coleccionista fue un gran éxito. Las película ha sido imitada y fuente de inspiración para muchos cineastas, entre los que voy a citar a Pedro Almodóvar, cuya película Átame es un clarísimo homenaje a esta obra maestra que uno no se cansa de visionar una y otra vez. Pongo los carteles español, americano y polaco, este último realmente original basado en el pop art, estilo que hacía furor en esos años.


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domingo, 27 de junio de 2010

Picnic


Deseo en una tarde de verano

Carteles de una mítica película de los 50, Picnic, que se basa en una obra teatral de William Inge, un autor “osado” para la época en cuestiones erótico/sexuales, muy crítico con la sociedad americana del momento. A un pequeño pueblo de la América Profunda llega un trotamundos que se detiene allí para visitar a un viejo amigo.

Su estancia levantará todas las pasiones y todas las represiones contenidas y aletargadas aflorarán en una comunidad dominada por un fuerte puritanismo.

William Holden es ese apetecible demonio que hará morder la manzana de la tentación a más de un habitante, provocando en la mayoría (principalmente en las mujeres), una revolución de sensaciones y sentimientos que han mantenido falsamente a raya a base de un fuerte puritanismo y autorrepresión.

Una tarde de picnic, esa especie de ángel caído que parece haber llegado al pueblo a desatar todas las tentaciones, consigue por fin que Migde, una muchacha del pueblo, hermosa y domesticada para ser elegida por su poderoso amigo que es el cacique del lugar, se rebele ante todos sus vecinos y sucumba a poderío sexual del forastero.

Los protagonistas de Picnic nunca estuvieron más atractivos ni desprendieron más erotismo. El baile que vemos en el video entre William Holden y Kim Novak es suficientemente revelador al respecto. Estas secuencias han pasado a los anales de la historia del cine. Ah, dirigía Joshua Logan.

domingo, 13 de junio de 2010

Orfeo Negro

Amor sin barreras

Orfeo negro es una mítica película venerada ya para siempre por los brasileños pues gracias a ella el país, y en especial Río de Janeiro y sus carnavales, quedaron para siempre en la memora de varias generaciones. En 1960 ganó el Oscar a la mejor película extranjera, pero ya venía de cosechar un clamoroso éxito en el festival de Cannes donde un año antes conquistó la Palma de Oro. Se hizo también con el Globo de Oro a la mejor película.

Dirigida por el francés Marcel Camus, en ella se actualiza a la sociedad brasileña del momento el mito de los amores de Orfeo y Eurídice, y se enmarca en los intensos días de carnaval en la ciudad carioca.

La película aparece hoy bastante envejecida (la he visto no hace mucho) pero su banda sonora sigue conmoviendo y asombrando. Las escenas de carnaval son antológicas y los dos actores, reclutados en las favelas y ajenos al mundo de la interpretación están en estado de gracia.

Curiosamente ambos murieron en 2008 con apenas un mes de diferencia. Habían pasado justo 50 años desde que se pusieron en la piel de los mitos de la Grecia clásica, cuya leyenda no ha podido ser adjudicada todavía a ningún poeta en concreto.



Pongo también un vídeo en el que vemos a dos chiquillos que, tras la tragedia de rigor que esperaba inexorable a estos personajes precursores de Romeo y Julieta, se disponen a revivir esos amores fatales en una especie de ciclo eterno del amor. Los Orfeo y Eurídice cariocos pueden que tengan su segunda oportunidad en esos dos chiquillos, a los que deseamos un futuro de “amor sin barreras”.