lunes 8 de febrero de 2010

Androcles y el león

La espina milagrosa

Programa de mano español. Eran esos affiches pequeñitos que se repartían como propaganda o se entregaban juntos con la entrada, en la taquilla. Me parece más bonito que el cartel.

Carteles de Androcles y el león, película de 1952 rodada en espectacular colororido. Un año después, un nuevo formato de pantalla, el cinemascope, sería inaugurado con La túnica sagrada y con un enorme éxito. El peplum en todo su esplendor antes de que en Europa se le acuñara tal nombre a las películas de romanos. Con Androcles sólo se pretendía seguir explotando la fórmula y el género de películas históricas “de los tiempos de Cristo” y el género venía que ni pintado por sus decorados de cartón piedra, vestimentas y argumento. Tras acabar la segunda guerra mundial el fervor religioso hacía furor en Estados Unidos y Hollywood no se sustrajo a tal tendencia.
Cartel americano

En España, por razones obvias, más todavía ya que la dictadura en colaboración con la Iglesia Católica imponía ese arrobamiento místico y el pueblo lo asumía. Una parte, por pertenecer al bando ganador y el resto para mimetizarse con el entorno social y sobrevivir y por que el sentimiento religioso era algo innato en cualquier español. De todos modos, los vencedores y su aliado religioso, La Iglesia por supuesto, imponían las costumbres y los gustos.

Cartel francés

Androcles y el león cuenta la aventura de un esclavo cristiano (Alan Young) que en un encuentro con un león herido que llevaba clavada una gran astilla en una pata, se hacen amigos al arrancarle el esclavo la espina que lo martirizaba inutilizándolo. Tiempo después el esclavo cristiano es apartado para servir de comida a los leones en el Coliseo, la gran diversión del pueblo romano en esa época.
Cartel español

Cuando, los esclavos están en el coso y lo leones son soltados, un león se acerca a Androcles y le lame la mano defendiéndolo de las demás fieras. La que se arma en las gradas es de suponer. No qué decir tiene cómo tocaba la fibra popular una película con semejante argumento. Fue un gran éxito, como no podía ser menos. En ella vemos a Jean Simmons, recientemente fallecida y habitual de este tipo de películas debido a su dulzura y cándida belleza.

domingo 31 de enero de 2010

El tercer hombre

En las cloacas de la moral
Cartel español

Vamos ahora con carteles de El tercer hombre, la antológica película de Carol Reed. Bueno… Carol Reed la firma en solitario, pero es de todos sabido la gran aportación de Orson Welles a los resultados finales, que no se limitó sólo a su actuación como actor. Basta conocer obras anteriores suyas como Ciudadano Kane, El cuarto mandamiento o La dama de Shanghái para reconocer su estética y su estilo narrativo.
Cartel americano


En El tercer hombre se conjugan magistralmente la puesta en escena de un preciso guión firmado por Graham Greene, que fue requerido especialmente por los productores para que conformara una historia que transcurriera en una Viena reducida a escombros, ocupada y dividida por las distintas fuerzas en liza en la segunda guerra mundial.


Cartel alemán

El tercer hombre fue todo un suceso y durante muchos años fue considerada en sucesivas votaciones como la mejor película inglesa de todos los tiempos. No sé si perdió por fin ese galardón y cual pudiera ser la película que la haya destronado. No importa, porque El tercer hombre sigue siendo una obra maestra absoluta y todo en ella es de antología: guión, dirección, puesta en escena, fotografía, música, interpretación…



Affiche de prensa español

Escenas como las persecuciones por las cloacas de la ciudad, la aparición del personaje de Welles (Harry Lime) delatado por un gato bajo la luz de una lúgubre farola, las secuencias en la gran noria emblema de la ciudad, el paseo de Valli (así se llamaba entonces Alida Valli, simplemente “Valli” como podemos ver en el cartel original) a lo largo del interminable camino de un cementerio, donde pasa de largo ante Joseph Cotten (podemos verla en el MixPod de la izquierda)… La música de Anton Karas (que escuchamos mientras leemos este comentario…) Genial película para ver una y cien veces, y fantásticos carteles para admirar. El español es muy especial.

miércoles 27 de enero de 2010

El estrangulador de Boston

El fontanero de las señoras maduras

Carteles de El estrangulador de Boston, una película de Richard Fleischer que presentaba a Toni Curtis en un registro insólito en su carrera, dando vida a un famoso asesino. La película fue toda una sorpresa en su momento (1968), no sólo porque el público descubriera a un Toni Curtis que nadie se esperaba. Curtis demostró que podía hacer la transición de galán y de estrella a la de simplemente actor con un papel que bordó para el pasmo de los espectadores.

Y, como digo, El estrangulador de Boston no sorprendió solamente por presentar a un “nuevo” Toni Curtis, sino que también Fleischer consiguió su película más reconocida en la que además creaba escuela al instaurar el sistema de pantalla fraccionada para recrear distintas fases de la narración. No se trataba de dividir la pantalla al estilo de las comedias de Doris Day y Rock Hudson en las que se veían a los personajes hablando por teléfono con media pantalla para cada uno. Aquí se fraccionaba en varias cuadrículas y en cada una de ellas se desarrollaba la acción en distintos tiempos. El resultado fue brillantísimo. La película narra los asesinatos y violaciones de trece mujeres de edad avanzada que se llevaron a cabo en la ciudad de Boston entre 1962 y 1964. El terror en que estaba sumida la ciudad en ese tiempo finalizó con la detención de un amable fontanero de la ciudad que llevaba una vida intachable y anodinamente rutinaria. Unos años después, Fleischer volvería a ofrecer otra obra maestra del género abordando otro caso real ocurrido en Inglaterra y que se tituló El estrangulador de Rillingston Place.
Pongo carteles de Francia, Bélgica, Estados Unidos y España.

jueves 21 de enero de 2010

Colinas ardientes

Ardiente juventud

Foto en la que parece que se inspiraron para dibujar los carteles.

Carteles de Colinas Ardientes (español, americano e italiano), un western de los años cincuenta que es recordado más que nada por la explosiva pareja que lo interpretó: Tab Hunter y Natalie Wood, ambos muy jóvenes, que irradiaron una química más allá de la meramente interpretativa. He empleado la palabra explosiva, pero quizás había que emplear erótica. Un erotismo candoroso, juvenil y romántico, eso sí. Los dos aparecieron aquí en la plenitud de sus atractivos físicos.
Otro de los atractivos de Colinas ardientes fue el fantástico uso del paisaje: praderas abiertas, montañas lejanas e infinitas… retratadas en un estridente colorido y un espectacular cinemascope. La pareja de protagonistas y la utilización de estos recursos fueron los artífices de que Colinas ardientes conociera un importante éxito de público.
En realidad el argumento era lo de menos y la dirección de Stuart Heisler tan artesanal y convencional como tenía por costumbre. Pero merece la pena recordar estos carteles (el español, como siempre, el que más me gusta) y recordar a Natalie y a Tab.
Se dijo que entre ambos había surgido romance, algo poco probable ya que Tab Hunter se confesaría después homosexual. Pero el público siempre respondía positivamente al tópico de la pareja de actores que se enamora. En este caso hacían una espléndida pareja… al menos en la ficción.

lunes 18 de enero de 2010

Con faldas y a lo loco

Nadie es perfecto

Con faldas y a lo loco (1.959) es una de las comedias más divertidas de toda la historia del cine. Willy Wilder y su colaborador habitual en los guiones, I.A.L. Diamond, estuvieron en estado de gracia (cuándo no lo estuvieron mientras trabajaron juntos) y consiguieron una absoluta obra maestra del género. En estado de gracia estaban también todos los actores. Basada en uan pelícla alemana de 1951, Fanfaren der lieben, Con faldas y a lo loco juega magistralmente con el equívoco que más nos suele hacer reír, el sexual y de género. Dos atribulados jóvenes músicos se ven obligados a hacerse pasar por señoritas para poder integrarse en una orquesta femenina, única manera de escapar de un gánster trasunto de Al Capone, “Botines Colombo”, que pretende liquidarlos al haber sido testigos de una matanza llevada a cabo por su banda.
Marylin nunca estuvo más hermosa y sexy ni más ingenuamente encantadora. Los números musicales que interpreta crearon escuela. La película, llena de frases ingeniosas y mordaces, se cierra con una que quedó como un clásico que todo el mundo cita y recuerda: “Nadie es perfecto”. No voy a extenderme a explicar aquí por qué resulta tan ingeniosa y divertida una frase en principio tan corriente. Todos hemos visto la película y lo sabemos. Y quien no la haya visto que la busque raudo y veloz y no se la pierda por nada del mundo.
Y como de lo que va el blog es de carteles de cine, decir que de esta película conozco decenas de ellos diferentes, pero como tengo que seleccionar tres, me quedo con uno de los originales USA, otro de los que se hicieron para la película en Italia y, por supuesto el que más me gusta de los que España se confeccionaron para publicitar la película en nuestros cines. Aquí no vale decir que nuestro cartel es el mejor. ¿O tal vez sí?. Pero,qué me decís de los otros dos…